La guerra de las ruedas: 26″, 29er, o 27,5 Pros y contras
El debate recurrente en el mundo del mountain bike hace
meses que mira hacia el mismo punto. En concreto hacia abajo, hacia esa parte
de la bicicleta que nos conecta con la tierra que pisamos y con los caminos que
atravesamos. Hablamos, por supuesto, de las ruedas. Y es que desde que Nino
Schurter ganara la primera prueba de la Copa del Mundo en Sudáfrica a los
mandos de una bicicleta con ruedas 650B o de 27,5 pulgadas, la discusión se ha
terminado de instalar: el tamaño importa. Pero cuál es el ideal? La opinión que
tenemos desde Blog BTT es que no hay una medida perfecta, que sea mejor que las
demás, sino que cada una tienes tus ventajas e inconvenientes. Os las
presentamos!
26 "
La referencia en MTB para lograr manejo, ligereza y
versatilidad. Para los cazadores de cada gramo, aquellos que priorizan la
movilidad y el ahorro de peso por encima de todo lo demás, sin duda la mejor
opción.
Pros: Excelente en las rampas más empinadas, así como en las
subidas no tan duras y más escalonadas. Por su lógica ligereza (que la rueda
sea más pequeña implica que el cuadro también lo es, pues se adapta a ella),
resulta fácil de acelerar en situaciones en las que se está yendo muy lento, o
cuando directamente se está parado. Por el mismo motivo, los frenos encuentran
una menor resistencia en forma de peso, con lo que el frenado és más fuerte,
sobre todo en la parte inferior de descensos empinados. La sensación de
ligereza que provoca animará a los corredores más atrevidos a saltar por encima
de los obstáculos o a rodearlos.
Contras: Descender con una 26″ puede resultar un tanto
intimidatorio, especialmente después de haber probado de hacerlo antes con una
29er o con una 27,5″. Y es que esta bicicliceta requiere una mayor atención y
implicación por parte del biker: la posición que adopta tiene un efecto mayor
en como responde y se maneja la bicicleta. Mientras que con ruedas mayores se
puede rodar por secciones de caminos más técnicas sin que ello implique poner
en ello los cinco sentidos, con una 26″ el ciclista debe mantener suficiente
velocidad para enfrentarse a rocas, baches y roderas con garantías de no caerse
o verse seriamente entorpecido.
650B (o 27,5″)
La nueva, y por lo tanto de la que más hay que decir. Aunque
en las bicicletas urbanas del norte de Europa es un tamaño de rueda habitual,
hasta hace muy poco no se le conocía aplicación práctica y efectiva al mountain
biking. Esto ha cambiado. La 650B se empieza a instaurar en el circuito, y
parece que ha venido para quedarse. La 27,5″ se situa en un punto intermedio en
el que aportar todas las ventajas que pueda ofrecer una rueda de 26 o 29
pulgadas. En otras palabras, las ruedas 650B tienen mayor inercia que las de
26″, pero a la vez pasan mejor los obstáculos al igual que las ruedas de 29ers,
pero siendo más ligeras que estas. Vamos a verla.
Pros: La sensación de agilidad que provoca la acerca más, en
este sentido, a su hermana pequeña 26″ que a la madre superiora 29″, pero a
pesar de ello no requiere un trabajo tan duro por parte del ciclista como en
las 26″. La posición corporal a bordo de ella es siempre es neutral, a medias
entre la tensión -o atención, mejor dicho- de una y la comodidad (como si no
pasara nada) de la otra. Su tracción es buena a lo largo del camino llano, y
cuando empieza el descenso permite permanecer algo más relajado que con la 26″.
La parte delantera de la bicicleta va allí donde el ciclista quiere que vaya.
Contras: No presenta grandes contras a nivel de conducción.
No se puede conducir tan ágilmente como una 26″, ni tiene un manejo tan suave
como la 29er, pero no se trata de diferencias lo suficientemente grandes como
considerarlas peros. A nivel mecánico, cabe tener en cuenta que puede tener
mayor encaje en una bicicleta con un cuadro de 26″ (aunque no siempre vaya a encajar),
pero con una bicicleta de 29″ habría que cambiar todo el cuadro. De todas
formas, cada vez más los fabricantes de btt producen cuadros con geometrías
específicas para esta nueva medida.
29"
Se siente y se maneja de manera diferente a las otras dos.
El extremo frontal está alto, y el ciclista se sienta en -digamos- “el
interior” de la bicicleta, en lugar de en la parte superior de la misma. Desde
la primera pedalada, se aprecia rápidamente que las fuerzas de trabajo actuan
de forma diferente que con sus hermanas menores. No goza de la respuesta rápida
de las ruedas más pequeñas, pero sin duda es la mejor opción para aquellos que
se inician o hacen rutas sin demasiadas pretensiones ni exigencias.
Vídeo encontrado en red por :Nestor Eusse


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.